
“El Learjet de Frank Sinatra fue el primer jet privado de un famoso.”
Bill Lear entendía la publicidad, y Sinatra era el cliente perfecto: el Learjet 23 era pequeño, rápido, glamuroso y un poco peligroso, y Sinatra también. El Christina II llevó al Rat Pack entre Palm Springs, Las Vegas y Los Ángeles, transportó a Sinatra y Mia Farrow en su primera cita y en su luna de miel, y, según relatos de la época, llevó a Marlon Brando y Sammy Davis Jr. a Misisipi para unirse a una marcha por los derechos civiles. Registró más de 1,500 horas en dos años.
Los aspirantes anteriores complican la historia. Arthur Godfrey, el presentador de radio y televisión, era un piloto consumado que voló un DC-3 y más tarde un JetStar. Danny Kaye tenía habilitaciones de piloto de transporte de línea aérea. Bing Crosby poseía aeronaves desde los años cuarenta. Los primeros jets ejecutivos —el JetStar y el Sabreliner— entraron en servicio en 1961, cuatro años antes del Learjet de Sinatra, y eran propiedad de corporaciones y de algún que otro magnate.
Lo que hizo Sinatra fue convertir un jet en un accesorio de escena. El Learjet apareció en fotografías, columnas de cotilleo y finalmente en la mitología de los años sesenta; según se cuenta, Lear disfrutó más del marketing que de la venta. El avión se vendió más tarde y, con un nuevo propietario, se estrelló en servicio en los años setenta.
Así que: un pionero, un propietario legendario y la razón por la que 'Learjet' se convirtió en sinónimo de fama, pero no el primero.
Fuentes: robbreport.com · bjtonline.com · en.wikipedia.org
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