
“Los jets privados vuelan por encima del mal tiempo, así que nunca hay turbulencias.”
La mayoría de los jets ejecutivos modernos tienen una altitud máxima de operación de 45,000 ft; el Gulfstream G650, el Global 7500 y los Falcon 7X/8X están certificados hasta 51,000 ft, y el Citation X también hasta 51,000 ft. Los aviones de línea suelen llegar a unos 41,000–43,000 ft. Volar más alto significa aire más delgado, menos tráfico y, a menudo, un vuelo más suave por encima del tiempo que se forma en la atmósfera baja.
El problema es que el tiempo más desagradable no respeta esos límites. Las tormentas tropicales superan con regularidad los 50,000 ft, y los pilotos las rodean, no las sobrevuelan. La turbulencia en aire claro asociada a la corriente en chorro es más frecuente entre 30,000 y 45,000 ft, exactamente donde viven los jets ejecutivos. Y la turbulencia de onda de montaña puede extenderse hasta la estratosfera.
También está la simple cuestión de llegar hasta allí. Un vuelo de dos horas puede pasar 40 minutos ascendiendo y descendiendo a través de las mismas nubes que todos los demás. Los jets pequeños, al ser más ligeros, pueden sentir sacudidas que un avión de línea pesado apenas registraría.
Así que es justo decir que los jets privados disfrutan a menudo de un vuelo más suave, y que los pilotos tienen más libertad para cambiar de altitud en busca de uno. El 'nunca' de esa frase carga con demasiado peso.
Fuentes: gulfstream.com · en.wikipedia.org


